Alimentos con DHA, un ácido graso Omega-3 esencial

Todo sobre el DHA, un ácido graso omega-3 esencial

¿Qué es el DHA o ácido docosahexaenoico?

Probablemente hayas oído hablar alguna vez del DHA y sepas que es un ácido graso esencial. Pero ¿por qué está considerado este ácido graso Omega-3 como esencial?

El ácido docosahexaenoico (DHA) es uno de los ácidos grasos Omega-3 de cadena larga que ha demostrado tener más beneficios saludables para nuestro organismo. Es esencial para mantener una función cardíaca y visual normal, así como el mantenimiento del funcionamiento normal del cerebro y del corazón (junto a EPA).

El DHA se puede fabricar en el cuerpo a partir del ácido graso Omega-3 de cadena corta ALA (ácido Alfa-linolénico) que ingerimos a través de una amplia variedad de alimentos de origen vegetal, como por ejemplo las semillas de lino, las semillas de chía (Salvia hispanica) y las nueces, entre otros. Sin embargo, su índice de conversión es muy bajo, con frecuencia menos del 1 %. La forma de aumentar la cantidad de DHA en el cuerpo es comiendo alimentos como el pescado graso o las algas (fuentes naturales de ácidos grasos Omega 3 de cadena larga),  o complementando la dieta habitual con complementos alimenticios como los productos de Möller’s.

Las fuentes de DHA

Las fuentes primarias de los ácidos grasos Omega-3 EPA y DHA son marinas: las microalgas, es decir, el fitoplancton. Los peces herbívoros se alimentan de estos organismos y almacenan los ácidos grasos Omega-3 en su tejido adiposo.

La concentración de DHA y EPA difiere en las distintas especies de peces y puede variar de una estación a otra. Por eso, es importante conocer la diferencia entre pescado graso y pescado magro.

Pescado magro

Algunos ejemplos de pescado magro son el bacalao, la platija y el abadejo. Aunque el bacalao se considera un pescado magro, su hígado contiene una cantidad considerable de ácidos grasos Omega-3.

Pescado graso

Algunos ejemplos de pescados grasos son la caballa, las anchoas, el salmón y el arenque, todos ellos contienen aproximadamente la misma cantidad de Omega-3. Además, esta cantidad que encontramos en sus partes comestibles (filetes) es más alta que la que observamos en las del pescado magro.

Beneficios del DHA: un cerebro y una vista saludables

El DHA es un componente de las membranas celulares del cuerpo, incluidas las membranas de las células cerebrales y de la retina (estructura del ojo humano). Constituye el 90 % de los ácidos grasos Omega-3 presentes en el cerebro y hasta el 25 % del contenido total en grasa del cerebro.

Este se encuentra principalmente en la materia gris del cerebro. Estas partes del cerebro son las responsables del procesamiento de la información, de los recuerdos y las emociones, y también son importantes para el desarrollo social, emocional y del comportamiento.

Mantener una función cerebral y visual normal es un efecto beneficioso asociado al DHA, que se consiguen con una ingesta de 250 mg de DHA al día.

¿Cuál debería ser nuestra ingesta diaria de Omega-3?

Por lo general, se recomienda que el 1 % de la energía de los alimentos proceda de ácidos grasos Omega-3. Con una ingesta diaria media de 2200 kcal, esto equivale a aproximadamente 2 g de Omega-3 diarios, incluidos el ALA y de otros tipos.

Se recomienda una ingesta diaria de 250 mg de DHA y EPA para mantener una función cardíaca, cerebral y visual normales. Una cucharada de postre (5 ml) de aceite de hígado de bacalao Möller’s proporciona 1,2 g de los ácidos grasos Omega-3 EPA y DHA, además de facilitar el doble del valor diario de referencia de vitamina D, es decir, 10 µg.

La infancia y el DHA

El DHA es importante durante la infancia ya que realiza funciones sobre el cerebro y este sigue desarrollándose hasta la edad adulta.

Se ha demostrado que existe un vínculo entre la ingesta de DHA por parte de la madre durante el embarazo y el desarrollo normal del cerebro del feto, ya que la ingesta materna de DHA contribuye al desarrollo normal de los del cerebro del feto y del lactante alimentado con leche materna1.

No todos los niños comen 2-3 raciones de pescado graso a la semana y los productos Möller’s son un buen complemento de DHA, EPA, además de vitamina D. ¿Por ejemplo? Nuestros peces de gominola, ¡les encantarán!

El embarazo y el DHA

Durante el embarazo y la lactancia, la ingesta de DHA se hace especialmente importante tanto para la madre como para el bebé. Esto es así porque la ingesta de DHA (200 mg al día) por parte de la madre, contribuye al desarrollo normal del cerebro y la vista tanto del feto como del lactante alimentado con leche materna1.

Durante el embarazo, el cuerpo precisa una acumulación rápida de unos ácidos grasos específicos.

1Para conseguir todos los efectos beneficiosos del DHA, una mujer embarazada o en período de lactancia debería ingerir a diario 200 mg, además de una ingesta diaria de 250 mg de DHA y EPA recomendada para cualquier adulto. El aceite de hígado de bacalao y las cápsulas de Möller’s Dobbel proporcionan esta cantidad diaria recomendada.