Fuentes de Omega-3

No todas las fuentes de Omega-3 son iguales

No todas las fuentes de Omega-3 son iguales 

Se recomienda una ingesta diaria de 250 mg de DHA y EPA para mantener una función cardíaca, cerebral y visual normales. Los ácidos grasos Omega-3 están presentes en una amplia gama de alimentos, siendo la fuente más rica en ellos aquellos de origen marino. El Servicio Nacional de Salud (SNS) nos aconseja comer pescado al menos dos veces por semana. Si comes menos cantidad o en menor frecuencia, se podría complementar la dieta con un complemento alimenticio a base de Omega-3. Por eso es importante conocer las diferencias que hay entre las distintas fuentes de Omega-3.

Fuentes típicas de Omega-3

La mayoría de la gente sabe que el pescado graso como el salmón, la trucha, las sardinas, la caballa, las anchoas y el arenque son fuentes ricas en Omega-3. Estos pescados son ricos en ácidos grasos marinos de cadena larga conocidos como EPA (ácido eicosapentaenoico)  y DHA (ácido docosahexaenoico), los ácidos grasos con más efectos beneficiosos para la salud.

No solo para cenar

Recuerda que los productos alimenticios como el caviar para untar y la caballa en lata en salsa de tomate también tienen un alto contenido en Omega-3. No tienes por qué obtener toda tu ingesta de ácidos grasos Omega-3 en la cena, sino que es preferible que la dividas entre las distintas comidas del día. ¿Y por qué no te pones un poco de caviar para untar o unos filetes de anchoas sobre un huevo para desayunar? ¿Y qué te parece un par de piezas de pan tostado con caballa en salsa de tomate para comer?

Otras fuentes de Omega-3

¿Pero qué pasa si no te gusta el pescado? Las nueces, las pipas de calabaza, los aceites de colza, las semillas del lino y los granos de soja son otros alimentos que contienen Omega-3. Estos alimentos son ricos en ácidos grasos vegetales de cadena corta llamados ALA (ácido alfa-linolénico). Este es también un ácido graso Omega-3, pero no es tan beneficioso para el cuerpo como los ácidos grasos marinos puesto que el cuerpo posteriormente debe transformar el ALA a EPA y DHA, y solo se transforma una cantidad pequeña, siendo además un proceso lento.

El Omega-3 como complemento alimenticio

La incorporación de ácidos grasos omega-3 es mayoritariamente a través de la dieta. Si bien una dieta variada y equilibrada aportan las cantidades adecuadas de omega-3, esta dieta puede complementarse con complementos alimenticios a base de DHA y EPA. Pero ten cuidado a la hora de elegir los complementos alimenticios, porque la concentración de DHA y EPA no es la misma en todos los complementos alimenticios del mercado. Asegurate de elegir un complemento alimenticio, como el aceite de hígado de bacalao Möller’s clásico, que contenga la cantidad de ácidos grasos marinos con efectos beneficiosos para tu salud.